![]()
La Historia del Carnaval Uruguayo

Historia del carnaval
(extractado de viajeros.com)
La importación, desde España, de algunas prácticas por parte de los primeros
pobladores de la ciudad de Montevideo, dieron origen a los festejos de carnaval.
Es posible que en el año 1760,las primeras prácticas populares de manifestación
carnavalesca consistían en tirarse con huevos frescos o vaciados y rellenados
con agua, a semejanza del carnaval medieval Europeo. Los sucesivos intentos
oficiales de "racionalizar" las prácticas de carnaval comenzaron ya a fines del
siglo XVIII, donde se puso fin a estos festejos generalizados, privilegiando las
representaciones artísticas que ya en esa época habían pasado a ocupar el centro
de atención del público montevideano. La progresiva institucionalización y
manejo oficial del carnaval, sustituyendo las prácticas de carácter espontáneo
imperantes durante todo el siglo pasado. La población montevideana a fines del
siglo XIX estaba caracterizada por dos rasgos sobresalientes que incidían
directamente en sus formas culturales: "la temprana urbanización y europeización
de hábitos y mentalidades a través de la inmigración". En este contexto terminan
por imponerse los modelos europeos de festejos de carnaval.
La murga y su origen gallego
La murga tuvo su origen en España y la pionera en Uruguay surgió en 1908, se
llamaba Gaditana que se va y formaba parte del repertorio que ofrecía la
Compañía de Zarzuelas. Luego de la murga Gaditana surgieron otras agrupaciones
que adoptaron nombres de gran comicidad como "Don Bochinche y Compañía", "Formale
el cuento a la vieja", "Tirame la punta del naso", "Domadores de suegras", "Salimos
por no quedarnos en casa", "Los peludos terribles", "Amantes al salamín", "Escuela
de tiburones" y "Asaltantes con Patente", entre otras. Estas primeras murgas,
integradas por seis o siete miembros, cambiaban las letras originales de
canciones por otras de tono picaresco y utilizaban instrumentos de viento
fabricados con cartón. La murga evolucionó y fue reconocida como una nueva
categoría en 1917. El número de componentes fue creciendo un promedio de 20
integrantes y se comenzó a utilizar el bombo, el platillo y el redoblante. Esta
innovación fue obra de José "Pepino" Ministeri quien también impuso la
vestimenta del director con frac, levita y zapatillas. En la década de 1980 la
corriente denominada canto popular le dio nuevos impulsos a la murga.
Aparecieron títulos de gran arraigo popular como La Reina de la Teja y Falta y
Resto y se revitalizaron otros como Araca la Cana y Los Diablos Verdes, que
prolongaron sus actuaciones a todo el año.
Desfile de llamadas

Agrupaciones de negros y lubolos (blancos pintados de negro) desfilan por las
calles de los barrios Sur y Palermo de Montevideo. Con más de 1,5 kilómetros de
largo, el desfile congrega a más de cien mil personas. Más de seis mil personas,
desfilan al ritmo de los tambores: chico, repique, piano y bombo. El desfile de
los grupos es abierto por los portabandera y portaestandartes de la agrupación,
que en cada caso se identifica con colores diferentes y recuerda distintas zonas
de África (Kenia, Senegal, Biafra, Ruanda, Madagascar, Camerún y Somalia, entre
otras).
Detrás de ellos se ubican en varios casos cuerpos de baile de chicos, algunos de
muy corta edad observados de cerca por sus mayores. En varios casos niños,
padres y abuelos de una misma familia desfilan juntos integrando el mismo grupo.
La Mama Vieja (abuela) y el gramillero (especie de curandero que utilizaba
plantas o gramilla como medicina) y el escobero (malabarista con la escoba) son
otros personajes típicos de la agrupación. Un poco por detrás desfilan las
bailarinas, mientras que las "vedettes" o principales bailarinas de la comparsas,
generalmente morenas de esculturales cuerpos, bailan justo por delante de la "cuerda"
de tambores que llegan a superar los cien tamborileros.
Cada agrupación se diferencia de otra, además de por el color de su vestimenta,
por la forma, ritmo y sonido del toque del tambor, la "clave" en el desfile de
Llamadas.
Una de las particularidades del desfile es que el 95 por ciento de los
participantes no recibe paga alguna, y el resto, integrado por los directores de
los grupos y sus principales figuras se reparten los premios que otorga la
organización para los mejores.
La fiesta popular mantiene su imán para atrapar multitudes en sus cuarenta días
de duración.
Qué son las murgas
La definición que el reglamento establece referido a las murgas es el siguiente.
La categoría Murgas es conceptualmente un natural
medio de comunicación, transmite la canción del barrio, recoge la poesía de la
calle, canta los pensamientos del asfalto. Es una forma expresiva que trasunta
el lenguaje popular, con la veta de rebeldía y romanticismo.
La murga, esencia del sentir ciudadano, conforma una verdadera autocaricatura de
la sociedad, por donde desfilan identificados y reconocidos, los acontecimientos
salientes de la misma, lo que la gente ve, oye y dice, tomado en chanza y en su
aspecto insólito, jocoso y sin concesiones y si la situación lo requiriera,
mostrará la dureza conceptual de su crítica, que es su verdadera esencia.
La esencia de la murga
El contexto del libreto, así como la crítica social, tendrá un nítido sentido
del ingenio, picardía y autenticidad. La veta de protesta punzante, irónica,
aguda, mordaz, inteligente y comunicativa, es la estructura y la esencia de la
murga.
El panfleto político o demagogia, como elementos integrantes de la misma, le
retacean creatividad y la despojan de la natural y espontánea autenticidad
popular.
La mística de la murga se mantiene en la medida de una natural autenticidad del
libreto, que trasmite y logra crear una corriente fluida de comunicación con su
auditorio, integrándolo y haciéndolo participar espiritualmente de sus canciones
y hechos.
Movimiento constante
Distingue a la murga la mímica, la pantomima, la vivacidad, el movimiento, el
contraste, la informalidad escénica y lo grotesco. La sincronización de
movimientos se conceptuará válida si ésta diera brillantez al espectáculo y no
atentara contra la idiosincrasia de la murga.
La sátira como diferentes situaciones creadas en la murga, pasan a través de
todas las categorías, ya que ésta, en su creatividad permanente, parodia
situaciones o personajes y realiza humoradas, a través de su libre inventiva.
Sus textos estarán apoyados por músicas popularmente conocidas o inéditas,
teniendo la posibilidad de realizar su propia música, si así lo quisiera.
La inercia, inacción y en definitiva quietismo, serán factores de
empobrecimiento general del espectáculo.
Accesorios fundamentales
La pintura o maquillaje del rostro es fundamental para contribuir al complemento
del vestuario, el que a su vez, con su originalidad mantendrá viva su verdadera
identidad.
La murga deberá presentar originalidad y colorido, destacándose por la
representación de personajes llamativos, sus dichos, modismos y situaciones. En
suma, auténtica chispa popular, a través de las cosas vividas. Podrá utilizarse
todo tipo de instrumentos de percusión que den un respaldo rítmico a los
tradicionales bombo, platillo y redoblante sin limitaciones de tiempo. La
guitarra tendrá un máximo de quince minutos. Otro tipo de instrumentos musicales
(cuerdas, vientos, teclados etc.), sólo podrán utilizarse en un máximo de diez
minutos del total de la duración del espectáculo.
Quien contagia la alegría
La murga podrá entrar en pleno en escena, siendo muy
importante el papel del director que encabezará la movilidad contribuyendo al
contagio de sus compañeros.
La canción de retirada trasmitirá el tradicional mensaje evocativo, romántico,
comunicativo y/o ejemplarizante, o se podrá referir, en sentidos homenajes a
hombres y hechos que hayan sido de trascendencia histórica o popular, cuya
relevancia podrá estar situada en los diferentes ámbitos de la historia que ha
hecho perdurar a esta expresión carnavalesca indefinidamente en el tiempo. La
escenografía será optativa, estableciéndose que la misma no calificará en los
puntajes del Concurso Oficial.
La noche final
La tradicional, la emotiva, la más importante para los carnavaleros, actúen o
sean espectadores, la noche de las ilusiones, de la angustia, de la alegría
desbordante de la desilusión más dura, será esta noche, la noche de los fallos.
Ni la modificación reglamentaria que sólo deja luego de la liguilla a un cúmulo
reducido de conjuntos disputando los lugares más importantes del certamen, ha
logrado hacerle perder ese sabor tan especial tan entrañable a todos los amantes
de la fiesta de Momo y que ha generado en su entorno, a lo largo de los años.
Aun quienes no participen de la fiesta, de los que no están "ni ahí" con el
carnaval y sus festejos, estarán pendientes de los resultados que a través de
las transmisiones radiales punto a punto, conjunto a conjunto, categoría a
categoría se vayan conociendo.
El salón Dorado de la Intendencia Municipal de Montevideo, a partir de la
finalización de la actuación del último conjunto que esta noche aborde el
escenario del Ramón Collazo, será el referente de todos.
Allí se estará dilucidando el concurso, allí se estarán escrutando los puntajes
otorgados por el jurado durante casi treinta noches, de grandes realizaciones,
de grandes espectáculos en el Ramón Collazo del Parque Rodó.