Irineo Leguizamo

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2002 ~ 13 años difundiendo nuestras raíces ~ 2015


Los Iracundos


La historia de Los Iracundos 

 Si me remonto en la noche oscura de mi memoria, narra Febro, en aquella época en la de la música, nace en nosotros, mientras cursábamos secundaria en un colegio religioso de la ciudad de Paysandú. Recuerdo que un profesor, nos inculcó el amor por la música en cuatro de nosotros, (a Leonardo y Eduardo Franco, a Hugo María Burgueño y a mí) y nos enseño los primeros secretos de la misma, de tal manera que nosotros podíamos juzgar aquello tan lindo. Luego, los cuatro que comenzamos en esa época, empezamos a reunirnos para fomentar nuestra pasión por lo que nos acababa de inculcar aquel recordado profesor de Música, Angel Ernesto Benitez (periodista, locutor y profundo conocedor de la música de Paysandú, maestro musical en el liceo del Colegio, actualmente en Montevideo y que es la "voz" de la Cadena ANDEBU), a quién añoro con mucho cariño, dado que fue una persona muy importante en nuestra carrera, quizás el fundamento - viva por haber brindado todo ese conocimiento -.  

Hace años que no se nada de él. Si el toma contacto con ésta nota, realmente me encantaría poder comunicarme nuevamente con Angel Ernesto Benitez. Nuestro primer conjunto más bien fue una aventura de aficionados. Allí apareció otro personaje muy importante en nuestra vida. Fue el doctor de Paysandú ya desaparecido y creador de nuestras posibilidades musicales, y precisamente ésta profesional, que tenía mucho dinero, nos compró nuestros primeros equipos en forma desinteresada y con ellos pudimos realizar nuestra presentación pública inicial. Me acuerdo que teníamos una guitarra eléctrica, que debe haber sido una de las primeras en América del Sur, porqué todavía no se veían instrumentos de ese estilo. Por supuesto que quién la tocaba era Pepito. La segunda era una guitarra acústica reforzada por dos micrófono importados, de muy bajo rendimiento. Era lo único que se podía conseguir. La batería, algo rudimentario, un piano armónico, otra guitarra (tipo folclórica), un contrabajo de madera, tan gordo, como quién lo tocaba, (como las orquestas típicas). En fin, todo esto estaba complementado por una amplificación ínfima.

De esta manera, estábamos en nuestro primer escenario, el de una institución deportiva. Allí nace nuestra primera gran sorpresa. Sentíamos la magia y la fuerza del público y nos dimos cuenta que lo que estábamos haciendo, podía llegar a tener sentido, y quizás a prosperar en el futuro. Aparte de ser ya los seis músicos que todos conocen, se sumó un séptimo "Iracundo", quién tenía mucha técnica a nivel musical, cantaba y tocaba la guitarra. Su nombre, José María Brunini, el iracundo lobizón (séptimo), estuvo un año y medio con nosotros, y por razones de trabajo, dado que él se dedicó a los números se retiró.
Diario de la noche
Revista de fin de semana
Publicaciones realizadas
1981-1986
Montevideo - Uruguay

EN POCOS MESES EL GRUPO SANDUCERO PRESENTARA VARIOS TEMAS INEDITOS COMPUESTOS POR EL FALLECIDO EDUARDO FRANCO
Iracundos como nunca
Tienen dos discos por delante, una gira que los espera y dicen que aún hay conjunto para rato.
MAGDALENA HERRERA
Diario EL PAIS edición digital
Montevideo - Uruguay

Salen de una Van estacionada junto al escenario. Están todos vestidos de trajes oscuros, corbata y camisa blanca, salvo el cantante que se distingue por una profusa melena y camisa distinta. Detrás de ellos corre un niño de apenas dos años, rubio y de ojos claros. "Abuelo, abuelo", grita sin entender demasiado el motivo por el cual él no puede subir al escenario con ellos. De todas formas, el niño logra parte de su objetivo. Su abuelo se da vuelta y con una enorme y complacida sonrisa lo toma en brazos, le da un beso y lo deja en manos de su abuela mientras él se instala detrás de la batería. Suenan los primeros ritmos melódicos, las chicas a un lado del escenario solo tienen ojos para el cantante, mientras éste comienza con un Va cayendo una lágrima en tu mejilla...

Los aplausos vienen de la tribuna, en el ruedo de la Criolla de Parque Roosevelt. Sobre el escenario, Los Iracundos recorren un repertorio cargado de hits románticos que durante los años 70 y 80 los consagró como el grupo nacional de mayor éxito en el mundo. Interpretan las canciones de Eduardo Franco, el autor del 90 por ciento de las letras del grupo, cantante y algo así como el factotum hasta que murió en 1989. Su hermano, Leonardo Franco (guitarra), Juan Carlos Velázquez (batería) y Hugo María Burgueño (bajo y voces) son fundadores e integrantes del actual conjunto. Desde los 90, los acompañan músicos más jóvenes como Jorge Gatto (voz), Carlos Piñeyro (guitarra) y Danilo Amico (tecladista).

DISCOS. Lo cierto es que fuera de fronteras nacionales, Los Iracundos siguen sonando fuerte. Tienen pronto un disco en Buenos Aires, Los Iracundos 40 años, que en poco tiempo estará a la venta. Asimismo, un famoso productor de Miami y amigo de ellos, Roberto Levi, quién ha hecho discos para Julio Iglesias y Roberto Carlos, está trabajando en un nuevo registro fonográfico que recogerá letras inéditas de Eduardo Franco, composiciones del propio Levi y también tendrá canciones del mexicano Juan Gabriel. Asimismo, en julio están iniciando la gira que realizan todos los años desde su fundación por toda Latinoamérica, incluido Uruguay y Argentina, y por supuesto la costa del Pacífico donde además de leyenda son todavía un éxito popular. "Los nuevos discos continúan con la línea rítmica y melódica", dice Velázquez.

La música de Los Iracundos --basta mencionar Puerto Montt para reconocerla-- era la traducción rioplatense de ese rock que nacía en los 60, que ellos, como otros representantes del Club del Clan adaptaron a su forma. La influencia de Charles Aznavour, la música instrumental de Ray Connif e incluso ciertos ritmos del jazz convergieron en un estilo que los distinguió de los demás, con canciones melódicas y románticas. "Es el grupo de música en castellano más representativo del mundo. No lo digo yo sino los 48 discos que hemos hecho y los casi cuarenta años de trayectoria", dice el bajista Burgueño.

Es verdad, empezaron sonando hacia fines de los 60, se afirmaron en los 70 y alcanzaron fama continental en los 80. Detrás de bambalinas, tal cual una familia, Los Iracundos analizan los éxitos alcanzados. "Fue el único grupo que alcanzó un lenguaje internacional --dice Jorge Gatto-- con todo respeto para los artistas nacionales, que en el ámbito local se han desarrollado en forma excelente. El éxito tiene que ver con el estilo de música y las letras de Eduardo, historias dulces y simples. Aun hoy las canciones siguen siendo vigentes y la prueba es que grabamos Puerto Montt por tercera vez. Por supuesto, que la grabación realizada en 1969 por Franco es irremplazable".

Sin vedetismos, se enorgullecen de ser escuchados por una tercera generación de personas. "Hay temas como Calla, que lo hicimos en el 69, que lo piden los chicos entre 15 y 20 años, y se enganchan", dice Burgueño. Leonardo Franco agrega: "Además no hay ningún hogar en Latinoamérica que no tenga un disco de Los Iracundos".

El cantante Gatto arriesga otra explicación a la vigencia del grupo. "Quizás hoy, las relaciones entre los integrantes de una banda son más livianas, y no tan profundas como la nuestra, porque están estudiando o trabajando en otra cosa. Nosotros tenemos eso del pueblito chico, nos vemos todos los días, nos juntamos para tocar. La capital es otra historia".

Alcanzaron los rankings más altos en ventas nacionales y es uno de los grupos que más discos ha vendido en la historia uruguaya. "¿Por qué no sonamos en las radios de acá? Hemos estado en gira constante y recorrido Estados Unidos desde Miami a Denver, Colorado, Boston y Nueva York (Madison Square), además de América Latina. Quizás, no hemos estado tanto en Uruguay", explica Velázquez.

El guitarrista de Los Iracundos define al grupo como tradicional. "Debemos conformarnos en no ser los número uno porque no somos moda. Pero nuestra música ha llegado a toda América. Lo importante es que vendemos muchos discos y llenamos estadios", dice Franco.

CONVIVENCIA. "Convivir es solo de inteligentes", dice Velázquez sin negar que en todo grupo musical hay problemas de vedetismos, económicos, emocionales y otros. "Se van capeando tormentas pero la base de nuestra unión es el trabajo. Siempre estamos trabajando en un disco o en una gira, y eso nos ha mantenido juntos".

Desde la muerte de Eduardo Franco, Los Iracundos no tienen un líder. "Hay tres líderes --dice Jorge Gatto-- que son los tres fundadores y a quienes respetamos muchísimo. Ellos manejan toda la pelota, y después nosotros en el escenario hacemos lo que queremos (se ríe). La convivencia es muy fácil, siempre tiene que haber alguien que afloje como en el matrimonio".

Nuestra etapa siguiente fue el viaje a Montevideo donde nos presentamos en aquél recordado programa radial, Discodromo Show, por ondas de CX 8. Fue una mañana de primavera. Allí vivimos nuestra segunda gran sorpresa. La actuación nuestra había sido promovida por la emisora días antes, y cuando llegamos al estudio, nos encontramos, que había una cola de casi tres cuadras y eso era algo inusual para aquella época. Cuánta gente venía a vernos, y sólo teníamos una edad promedio de 15 años. ¡Eramos unos niños! Creo que eso fue lo que despertó la simpatía del público.

Más adelante fuimos al Festival de la Canción de Parque del Plata, certamen de mucha importancia que se venía efectuando en ese balneario uruguayo. Recuerdo que estaban varios artistas conocidos y muy populares por entonces: Violeta Rivas, Palito Ortega, Nicki Jones, Johnny Tedesco, Chico Novarro y otros. Fíjate que dicho festival fue fundamental para nuestra carrera discográfica, pues allí comenzó a gestarse en forma continua esa actividad, tenemos hoy treinta y tres discos larga duración, de los cuales 27 fueron editados en Montevideo. Ese fue una gran satisfacción, que cuando finalizamos nuestro recital, nos estaban esperando representantes del departamento discográfico de RCA Argentina.

Luego, nuestro viaje al vecino país, donde adoptamos nuestro nuevo nombre  (N de R), hasta entonces se llamaban "Los Blue Kings". Es ahí donde intervienen Toscano y Pizzurno quienes junto a varios personajes más de la época, fueron los gestores del nuevo nombre, el definitivo. El origen, te lo cuento. Durante la posguerra en Europa, existía un movimiento literario artístico y cultural inglés, que precisamente era individualizado como, "los Iracundos". A Pizzurno y Toscano les gustó muchisimo este nombre, entonces decidieron adoptarlo para nosotros. De ahí también nuestra indumentaria: pantalones de cuero (negro), gorras y seis lentes, la vestimenta roquera pesada de la época. Y los seis lentes fueron nuestro primer gancho, porqué ver a seis individuos, arriba de un escenario, todos con lentes, llamaba poderosamente la atención de cualquiera. Sumado a todo esto la aparición del primer larga duración.


Fuentes:

www.wikipedia.com        www.iracundomania.com     www.vhfraygola.com


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