www.EnlacesUruguayos.com

2002 ~ 14 años difundiendo nuestras raíces ~ 2016

Uruguay, 1941

 

 En el año 1941 Uruguay era considerado en el mundo como la Suiza de América, la revista "LIFE" envió a nuestro país al fotógrafo Hart Preston quien durante algunos meses se dedicó a captar las imágenes de la vida cotidiana, social y nocturna, también del comercio, el campo, los politicos de aquella época y refleja el aspecto edilicio de Montevideo.

(Las fotos no fueron tituladas con el objeto de estimular la curiosidad de los visitantes)

 Agradecemos la colaboración del Dr. Profesor Carlos Barros Pons


Quien fue Hart Preston?

Al iniciar nuestra búsqueda nos planteamos, fundamentalmente, las siguientes
interrogantes: quién era Hart Preston; por qué LIFE lo mandó a realizar un
fotorreportaje en Uruguay; cuál fue la fecha exacta en que vino y por cuánto tiempo
estuvo en el país; cuántas son las fotos que tomó en nuestro país y cuántas de ellas
se conservan en los archivos de LIFE; cuáles de esas fotos fueron publicadas en dicha
revista; cuáles fueron sus vínculos en nuestro país (aquellas personas o instituciones
que le permitieron relacionarse y presentarse ante los fotografiados); qué contenidos
presentan sus fotografías o, lo que es lo mismo, qué imagen del Uruguay quiso
mostrar; en qué se parece o se diferencia su reportaje uruguayo de los que hizo en
otros países por esos años, etc.
Parece innecesario señalar, que por tratarse de una investigación en curso,
muchas de esas interrogantes aún no han podido ser respondidas.
2. El fotógrafo
¿Quién era Hart Preston? Nos
familiarizamos con su figura, ya que
LIFE incluyó fotos suyas en varias
ocasiones; por ejemplo, la que lo
muestra con su esposa, Dede Glynn,
junto a un cañón en el Cerro de
Montevideo,

y que incluimos en esta
página.3 Pero, fuera de eso, su persona
y sus fotos eran para nosotros una gran
incógnita, y no ha sido sencillo
conseguir información al respecto. La
muy somera que damos a continuación
proviene, fundamentalmente, de tres fuentes: el reportaje realizado a Preston en
febrero de 2005 por un periodista de un semanario en lengua inglesa de Costa Rica4;
la nota necrológica publicada en diciembre de 2009 por la revista de los estudiantes
3 La foto fue incluida en un artículo –al que nos referiremos más extensamente en páginas siguientes publicado
por la revista en julio de 1943, y dedicado a los reportajes realizados por Preston. A los
editores de LIFE les gustaba señalar las capacidades de todo tipo de sus fotógrafos. Esto incluía señalar,
para el caso de Preston, que su altura (medía 1,98 mts.) era una ventaja agregada que facilitaba su
trabajo en situaciones donde debía tomar fotografías en medio de una multitud. (LIFE, 9 February 1942,
“Life’s pictures”).
4 Ralph Nicholson, “Latin Passion For Hart Preston”, en: The Beach Times, Playa Potrero, Costa Rica, 11
de febrero de 2005. Consultado en:
http://www.thebeachtimes.com/article.php?id=5&at=302
de la Universidad de Stanford, de la que fue alumno5, y la colección de la revista
LIFE, la totalidad de cuyos números digitalizados puede consultarse en la página web
correspondiente.
La extensa vida de Hart Preston –murió a los 99 años- fue todo menos
aburrida. Viajó por gran parte del mundo, conoció y fotografió a una enorme
variedad de personas, desde los más humildes y desconocidos hasta personalidades y
líderes políticos de primer nivel en la escena mundial, así como a algunos de los más
famosos artistas y gente del espectáculo. Fue corresponsal de guerra, editor, escritor
de discursos, empresario, aventurero y promotor inmobiliario. Publicó al menos un
libro de fotografías, y escribió sus memorias, lamentablemente aún inéditas.6
Preston había nacido en Idaho, en 1910 y murió en Santa Mónica (California)
el 20 de julio de 2009. Hijo de un predicador pobre -“quizás por eso es que soy
ateo”, dijo en la entrevista que le realizara el semanario costarricense- se crió en
Los Gatos (California) y fue a las Universidades de Stanford y North Western, donde
estudió Literatura y Teatro. En Standford, a la que ingresó en 1932, cultivó su amor
por el teatro y escribió en el periódico estudiantil “Chaparral”. “Siempre quise estar
en el teatro” -dijo en la citada entrevista-. “Años más tarde fui a Londres y casi
produje una versión musical de Tom Jones, pero el productor murió y esto terminó
con todo”. Se dedicaría entonces a su otra gran pasión, la fotografía.
En 1938 partió hacia México con su amigo y compañero de los días de
Stanford, Charles Steinheimer. Juntos realizaron un fotorreportaje de su viaje de seis
meses por ese país, el que fue publicado por la revista LIFE, luego de lo cual ambos
fueron contratados como fotógrafos por dicha publicación. Preston trabajó para LIFE
entre 1938 y 1943 (en este último año figura entre los integrantes de su staff de
editores). Más tarde fue fotógrafo y escribió historias para la revista TIME, propiedad
del mismo dueño de LIFE, el famoso Henry Luce. 7
Hemos intentado reconstruir el periplo de este foto-reportero durante la
Segunda Guerra Mundial y, en particular, el período en que estuvo en América del
Sur. Pero la información reunida es aún muy incompleta. La mayor parte de ella
proviene de las noticias que la propia revista LIFE proporcionaba a sus lectores, en
relación con los autores de los fotorreportajes que publicaba.
5 “The things he saw”, en:
www.stanfordalumni.org/news/magazine/2009/novdec/classnotes
(consultado el 15/07/2011).
6 La existencia de dichas memorias inéditas es mencionada en los dos artículos citados (entrevista y nota
necrológica). Hasta el momento no han sido exitosos nuestros intentos de ponernos en contacto con
familiares de Preston a los efectos de consultar dichas memorias en busca de posibles comentarios o
informaciones sobre el reportaje fotográfico realizado en Uruguay.
7 “The things he saw”, cit.
En ese sentido cabe señalar que, a diferencia de otros medios de
comunicación de ese entonces, desde que LIFE inició su segunda época bajo la
dirección de H. Luce, como una revista con un marcado énfasis en las imágenes, el
papel de los fotógrafos fue especialmente destacado y reconocido. En cada ejemplar
de la revista y a continuación del Índice, se encuentra el listado, página por página,
de la fuente de la que proviene cada fotografía, lo que incluía el reconocimiento de
la autoría de sus propios fotógrafos. En la misma página, y en un pequeño recuadro,
figuraba casi siempre una breve noticia sobre el “ensayo fotográfico” de la semana,
en el que se incluía una foto de los reporteros que lo habían realizado, tomada en el
curso del correspondiente reportaje. Esto nos ha permitido reconstruir,
parcialmente, los viajes y reportajes realizados por Preston durante la Segunda
Guerra Mundial. Un ejemplo, que vemos a continuación, es el recuadro publicado en
el número del 14 de setiembre de 1942, donde se informa sobre el “ensayo
fotográfico” realizado por Preston en Turquía, país en el que vivió seis meses,

 entre
marzo y agosto de 1942.
O el similar
recuadro
publicado en el
ejemplar del 3 de
mayo de 1943,
ilustrado esta vez
con una foto de
Preston y su
colega Robert Landry en Sud África, en el que puede leerse: “Dos fotógrafos de
primer nivel de LIFE emplearon cuatro meses en elaborar este ensayo sobre Sud
África (pp. 78-89). Ellos son: Robert Landry (izquierda) y Hart Preston, en las alturas
sobre Stellenbosch Valley. Preston contrajo malaria en Sud África. Landry recién se
ha recuperado de un ataque de disentería. El gigantesco tema de Sud África fue uno
de los mayores desafíos que habían enfrentado hasta el momento, aunque Preston
recién había finalizado un ensayo sobre Turquía y Landry uno sobre la Batalla de
Egipto”.8 Suponemos que en la expresión “gigantesco tema” estaba implícita la
espinosa cuestión del racismo, la que, a pesar del tono de pretendida asepsia que el
referido ensayo había adoptado, quedaba más que en evidencia por los datos
objetivos (algunos vertidos en los titulares) que allí se incluían y que insistían en
8 LIFE, vol. 14, Nº 18, 3 de mayo de 1943, p. 15.
destacar que todo el trabajo pesado lo hacían “los negros” (“The blacks do all the
heavy work”), además de mostrar a éstos trabajando en diversas ocupaciones,
siempre bajo la “atenta” mirada de supervisores blancos. Todo esto contrastado con
imágenes que mostraban a la población blanca en momentos de disfrute y de ocio.
En la entrevista ya citada, Preston dijo que durante la Segunda Guerra
Mundial la mayor parte del tiempo la pasó en África. “No pagaban muy bien, pero no
necesitaban hacerlo, sabían que lo disfrutábamos. [...] La mayor parte de mi Guerra
la pasé persiguiendo a Rommel por toda África. No lo alcanzamos, él se fue en algún
momento, pero sí nos encontramos con muchos alemanes”.9 Durante el conflicto
también se le asignó la cobertura fotográfica de la gira realizada por el embajador de
la buena voluntad y ex-candidato presidencial estadounidense Wendell Willkie –cuya
candidatura había apoyado el dueño de LIFE-, fotografiando sus encuentros con el
emperador de Etiopía Haile Selassie, con el Sha de Irán, Mohammad Reza Pahlevi, y
con el General Charles de Gaulle, entre otros.
Sobre su oficio fotográfico, dio algunos detalles a su entrevistador: “Usábamos
tres cámaras –la Leica, la Contax y la Rolleiflex-, aunque preferíamos la Rolleiflex
porque era una cámara reflex y podíamos componer la fotografía”.
Después de la guerra, Preston trabajó en TIME bajo la dirección del editor
Whittaker Chambers, por la época en que éste fue acusado de ser un espía soviético.
Luego, escribió discursos para Paul Hoffman, director de las operaciones en París del
Plan Marshall. Nunca dejó de tomar fotografías, aunque desarrolló paralelamente
otras actividades: escribió libros y obras de teatro, fue gerente de una galería de
arte y fue promotor inmobiliario en Costa Rica.10 Los últimos años de su vida
transcurrieron entre su hogar en Santa Mónica, California, y el Sugar Beach Hotel, en
Playa Potrero, Costa Rica, país por el que sintió un gran afecto.
3. La revista LIFE, Henry Luce y la misión de Preston en América del Sur.
En 1936 Henry Luce, fundador de la compañía TIME Inc., compró todos los
derechos de LIFE -una revista de humor e informaciones generales, que había
comenzado a publicarse en 1883. LIFE pasó entonces a ser una nueva publicación,
con gran énfasis en el fotoperiodismo. Fue publicada en forma semanal hasta 1972,
disminuyendo su frecuencia hasta desaparecer totalmente en 2007. LIFE fue la
primera revista estadounidense donde las fotografías relacionadas con las noticias
ocupaban un lugar central, y dominó el mercado por más de cuarenta años. Impresa
9 Ralph Nicholson, “Latin passion....”, etc., cit.
10 “The things he saw”, etc., cit.
en papel satinado, se vendía a precio económico: en 1943 costaba en Estados Unidos
10 centavos de dólar el ejemplar, y la suscripción anual, 4,5 dólares.
Ese año, 24 fotógrafos integraban su “staff”. Entre el conjunto de sus prestigiosos
foto-reporteros se contó Robert Capa.
Hart Preston viajó al Sur en julio de 1940, para estar al frente de la oficina
que LIFE había decidido abrir en Rio de Janeiro, simultáneamente con la oficina en
Buenos Aires. Para ese entonces la revista estaba teniendo un éxito resonante y era
la publicación más popular del país. No era ajena a ese éxito la gran cobertura que
realizaba sobre la marcha de la guerra. Desde el inicio del conflicto y hasta 1945, su
tiraje se duplicó largamente; y ya a fines de 1942 estaba en los 4 millones de
ejemplares y su éxito había impulsado a Luce a abrir oficinas alrededor de todo el
mundo: Londres, Buenos Aires, Rio de Janerio, Moscú, India, Turquía, Egipto, Sud
África, Suiza y China.11 En este marco es que puede explicarse esa mirada hacia el
Sur. En efecto, hay que tener en cuenta que aquel éxito estaba determinado en gran
medida por la guerra, pero para julio de 1940 la victoriosa ofensiva alemana -el 14
de junio París caía en manos de las tropas hitleristas- había cerrado aquella parte del
mundo para los reporteros y fotógrafos de LIFE. En ese momento es que Preston es
enviado a Sud América.12
Sería el primer fotógrafo de LIFE residente en América del Sur. En diciembre
de ese año, informando a sus lectores sobre esta importante decisión, la revista
señalaba: “Preston, que habla con fluidez el español, viajará de un país a otro
haciendo reportajes para LIFE” [...] A fines de octubre realizó junto al Presidente
Getúlio Vargas el vuelo de 8000 millas hasta el Río Amazonas y las regiones más
remotas del territorio tropical brasileño [...]”, señalando luego el carácter
estratégico de dichos territorios en aquel grave momento.13
11 Cabe señalar que Time Inc., la compañía de Luce, además de Editar la prestigiosa revista TIME,
producía los noticieros cinematográficos The March of Time, que eran exhibidos en más de 11.000
teatros. La compañía generaba simpatías adicionales a través de la distribución gratuita de 750.000
copias de TIME y 650.000 copias de LIFE a las tropas estadounidenses estacionadas en el extranjero. A
través de su división March of Time, la compañía también producía películas de entrenamiento para las
fuerzas armadas. (Crf: Alan BRINKLEY. The Publisher. Henry Luce and His American Century. Vintage
Books, Random House, Inc. New York, April 2011, p. 282-283).
12 Así lo señalaba un artículo de LIFE, aparecido en su edición del 19 de julio de 1943, pp. 96-101, donde
se informaba sobre los reportajes realizados por Hart Preston entre 1940 y 1943. El reportero pasaba
ahora a ser protagonista. El artículo se titulaba “El Mundo en guerra sin guerra” (The War World Without
War) y el subtítulo decía: “El fotógrafo de LIFE Hart Preston encuentra que no hay lucha en 21
naciones”. El artículo contenía 21 fotos, que daban cuenta del agitado periplo vivido por el fotógrafo en
esos tres años; en 8 de ellas aparecía la alta figura de Preston. Algunos de los destinos aparecían
representados por más de una foto (Brasil, Egipto, Sud África y Turquía). Una solo foto de las incluidas
había sido tomada en Uruguay: la que mostraba a Preston y su esposa en el Cerro de Montevideo, que
hemos incluido en esta ponencia.
13 LIFE, 9 December 1940, p. 22, “LIFE’s pictures”.
Si bien solo podemos especular sobre las razones que tuvo Luce para abrir sus
nuevas oficinas al Sur del continente, seguramente los aspectos comerciales no
estuvieron ausentes de aquella determinación. En efecto, debe tenerse en cuenta al
analizar esta decisión de la revista, que la propia situación de la guerra planteaba
importantes desafíos en materia de defensa hemisférica a Estados Unidos, que a
partir de ese momento prestaría mayor atención a lo que sucedía al sur del Río
Bravo. Pocos días antes de que Preston partiera hacia el Sur, había hecho otro tanto
la misión militar estadounidense enviada por Roosevelt para explorar las necesidades
en materia de defensa de los países latinoamericanos y las posibilidades de
colaboración en ese sentido. Fue entonces que se generó el tan mentado tema de las
“bases” que tendría a Uruguay como centro de controversia, obligando al
Departamento de Estado a salir reiteradamente a la prensa a desmentir versiones de
que se hubiesen formulado al gobierno uruguayo planteos que afectaran la soberanía
del país. Por entonces Preston ya estaba en América del Sur, presumiblemente en Río
de Janeiro, por lo que quizás resultó de algún interés conocer un poco más de cerca
a este pequeño país latinoamericano.
4. El fotorreportaje sobre Uruguay
Hasta el momento hemos podido conocer 234 fotografías tomadas por Preston
en nuestro país, pero seguramente hay muchas más aún sin ubicar.14 Se trata, en
todos los casos, de fotografías en blanco y negro15, y las hemos consultado en
formato digital y en baja definición. Aún así, es posible apreciar su excelente calidad
y, por consiguiente, los incuestionables méritos del fotógrafo. Lo que no sabemos es
si alguna de ellas fue efectivamente publicada por LIFE, no habiendo dado resultados
la búsqueda por palabras y nombres, en el buscador disponible para recorrer la
colección de la revista.16
14 A esta cifra llegamos sumando las que aparecen en:
http://www.life.com/news-pictures y en
http://www.gettyimages.com. Si bien en este último sitio una búsqueda por el nombre del fotógrafo
ofrece 845 resultados (que incluyen diversos reportajes realizados por Preston en Sud África, Turquía,
Moscú, Irán, Egipto, Túnez, Etiopía, Brasil, Argentina, Chile, Uruguay, etc.), la búsqueda en los archivos
de LIFE es más compleja, dependiendo mayormente de si se conoce el tema o el nombre del
fotografiado. Por otra parte, y como es obvio, la búsqueda en los ejemplares de la revista LIFE se limita
a las fotos que fueron publicadas, y hasta el momento, para el caso de Uruguay, no ha arrojado
resultados en lo que tiene que ver con el reportaje de Preston.
15 En la colección de Getty Images figuran varias fotos color de Preston de estos años, pero ninguna
sobre Uruguay.
16 En el ya citado artículo de LIFE sobre los reportajes de Preston se decía: “La guerra fabrica grandes
titulares. Hace grandes historias, las que determinan las vidas de billones de hombres por miles de
años. Pero mata [...] casi todas las pequeñas historias de los tiempos de paz. Pero las pequeñas
historias, sin embargo, no se detienen completamente durante la guerra. Eso fue lo que descubrió el
fotógrafo de LIFE Hart Preston que pasó los últimos tres años tomando fotos en el hemisferio Oriental y
el Occidental, sin ver el disparo de un cañón. Por lo que muestran las fotos en estas páginas, no hay
guerra. Hay hombres que andan en bote, conversan, brindan, observan a las jirafas, hacen danzas
ceremoniales, todo como en tiempos de paz”. (LIFE, “The World War ....”, etc., cit.). ¿Algunas de las
La mayor parte de las fotografías fueron tomadas en Montevideo, aunque hay
algunas de las afueras de la capital y, muchas y muy buenas, de la estancia del Barón
Aarón de Anchorena, “Barra de San Juan” (Colonia), hoy perteneciente a Presidencia
de la República.
¿Qué temas cubren? ¿Qué Uruguay eligió mostrar Preston? El espectro es
amplio y va desde la actividad económica en el medio urbano y rural, la sociedad, la
ciudad de Montevideo, la presencia del Estado en la economía (UTE, ANCAP,
Frigorífico Nacional), etc., etc.
Sus fotos muestran una ciudad de Montevideo con edificios nuevos y otros no
tanto pero bien cuidados. Una ciudad limpia, prolija, por la que circula gente bien
vestida, mayoritariamente de clase media. No muestra gente muy pobre, aunque la
había. Cuando la cámara ingresa en las fábricas y muestra a los obreros de algunas
industrias (la destilería de ANCAP, los frigoríficos, una curtiembre, FUNSA, una
cartonería, etc.), todos lucen prolijos y dignos. Los obreros de aspecto menos
cuidado son los de la construcción, a los que registra haciendo su tradicional asado.
Parece innecesario señalar que entre las actividades económicas del país
reciben particular atención aquellas destinadas a la exportación de productos
necesarios al “esfuerzo de guerra”: los frigoríficos en primer término, con especial
destaque del corned beef del Frigorífico Nacional, al que se dedican varias tomas
cuando es fabricado, empacado y embarcado; y el puerto de Montevideo es objeto de
una atenta y completa cobertura, donde se ven, por ejemplo grandes fardos de lana
lavada a punto de ser embarcados en un barco mercante artillado, dando la tónica de
los rigores que debía enfrentar el tráfico marítimo destinado al abastecimiento de los
aliados.
La política mereció no poca atención del fotógrafo estadounidense, y esto es
comprensible si pensamos en la realidad política uruguaya de la época y en la
posición estratégica de Uruguay en relación con la salida desde el Río de la Plata de
insumos vitales para el “esfuerzo aliado”.
En 1941 Uruguay era gobernado por el Presidente Gral. Arq. Alfredo Baldomir,
que había asumido el 19 de junio de 1938, iniciando la transición hacia la
restauración democrática luego de la dictadura de Gabriel Terra, abierta por el golpe
de estado del 31 de marzo de 1933. No obstante su pasado de estrecho colaborador
“pequeñas historias” cubiertas por él en Uruguay fueron publicadas en la revista, compitiendo por el
espacio con la noticias de la guerra? No lo sabemos, hasta ahora no hemos podido ubicar la publicación
ya sea de algunas fotos sueltas o de un “ensayo fotográfico” de Preston sobre Uruguay.
de Terra –a quien lo unían también lazos familiares- Baldomir había sido apoyado por
sectores de la oposición, habiendo prometido impulsar la reforma de la Constitución
de 1934, instaurada por el régimen “marzista”, y fiel reflejo de la alianza
conservadora que había apoyado el golpe: mientras en le cámara baja se mantenía la
representación proporcional, el Senado se repartía por mitades entre la lista
mayoritaria del lema ganador (los colorados baldomiristas) y la lista mayoritaria del
lema que le seguía en votos (el herrerismo, liderado por Luis Alberto de Herrera), de
modo que este último grupo podía controlar el trámite parlamentario. Si bien esto no
fue un inconveniente en el régimen anterior, bajo el nuevo gobierno y luego de
iniciarse la guerra, las tensiones entre ambos sectores se volverían muy fuertes.
A pesar de la declarada neutralidad uruguaya, las simpatías pro-aliadas y el
alineamiento pro-panamericano impulsado por el canciller Alberto Guani, provocaron
fuertes reacciones de la oposición herrerista, comprometida en una neutralidad a
ultranza, para decirlo en términos algo esquemáticos. El punto máximo de fricción en
relación con la orientación de la política exterior se daría precisamente con motivo
del ya mencionado tema de las “bases” y la defensa hemisférica. La opinión pública
mayoritariamente pro-aliada y los sectores oficialistas señalaron acusadoramente a la
oposición herrerista, recordando sus simpatías fascistas y la admiración por el
“milagro” alemán de algunos de sus más destacados integrantes. Precisamente las
victorias nazis de 1940 ambientaron una fuerte reacción de la opinión pública y de
los sectores políticos antifascistas y pro- aliados –fuertemente alimentada por la
propaganda aliada, en particular de las Legaciones de Gran Bretaña y Estados Unidosaprobándose
medidas contra las “actividades antinacionales”, que limitaron la acción
de los muy minoritarios sectores que simpatizaban con el Tercer Reich, y que
incluyeron la prisión de algo más de una decena de activistas.
No es extraño que en ese marco de propaganda sobre la “amenaza nazi”, el
fotógrafo de LIFE pusiese especial atención en el elenco político y en las “señales”
que aún quedaban de esas simpatías pro-nazis. Así es que Preston fotografía las
sesiones del parlamento

 -el Senado del
“medio y medio”, bastión herrerista, fue
motivo de varias tomas- lo mismo que el
órgano periodístico de dicha corriente, EL
DEBATE. También fotografió a las
principales figuras del elenco político: el
reportaje incluye excelentes tomas
realizadas en la residencia de Baldomir
(hoy demolida); en algunas de ellas, éste está solo –como la incluida en esta página y
en otras aparece junto a integrantes de su familia y con el canciller Guani, de
quien también hay varias y excelentes fotografías; el Vice-Presidente Charlone
aparece en su despacho –de muy sencillo aspecto- sentado bajo una foto de Baldomir
y, significativamente, más arriba de éste, de una gran fotografía del ex-Presidente
Gabriel Terra, sonriente. Preston también registró a Luis A. de Herrera, solo y con
colaboradores, así como a su sobrino y correligionario, Juan José de Arteaga. Los
sectores que apoyaban en buena medida a Baldomir, también estaban representados:
el batllista Ing. Fabini, los socialistas Dr. Emilio Frugoni (dos muy buenas fotos en su
despacho del Palacio Legislativo) y José Pedro Cardoso, etc. No hemos encontrado
fotos de dirigentes del Partido Comunista, pero sí una de la sede central de dicha
agrupación política.
Pero Preston se esmeró, sin duda, para obtener otras muy interesantes
fotografías, destinadas a mostrar la presencia de simpatizantes nazis: fotos del diario
pro-nazi LIBERTAD y de sus directivos; firmas alemanas; volantes convocando a un
acto alemán. También registró la movilización de la opinión democrática y anti-nazi:
manifestación de estudiantes universitarios y secundarios contra la aparición del
diario LIBERTAD; pintadas contra el nazismo; varias fotos del Hugo Fernández
Artucio, autor de un libro de denuncia de la infiltración nazi en el Uruguay.
Y no podemos olvidar la notable fotografía tomada en una casa de familia,
que muestra al jefe de la misma, cuyo nombre registró el fotógrafo (Florentino
Lema), sentado con su esposa en el living de su casa; él lee el órgano batllista EL DÍA
mientras ella lee una revista española de cine, y desde la pared una imagen de José
Batlle y Ordóñez preside la sala.


Con referencia al tema de la
“amenaza nazi”, parecen notorias las
diferencias entre estas fotografías y las
incluidas en el reportaje realizado por
Preston en Chile, que fuera publicado en la
edición de LIFE del 30 de junio de 1941, con
el título de “Nazis en Chile”. El mismo
mostraba una poderosa y activa colonia
alemana, y la realización de mitines y actos
declaradamente pro-nazis. Dicha
publicación motivó una protesta del Cónsul
General de Chile en Nueva York, Aníbal Jara.17 Cabe acotar que en este último
reportaje, Preston también dejaba constancia de la importante influencia de los
intereses económicos de empresas estadounidenses en Chile. En Uruguay haría otro
tanto, registrando en el puerto de Montevideo la presencia de los contenedores
conteniendo los autos y repuestos que venían para las compañías Ford y General
Motors, así como evidencias de la influencia y presencia británicas. También registró
lo que, quizás, Preston quiso mostrar como evidencias de la difusión del idioma inglés
en el Uruguay: un cartel que ofrecía buenos cigarrillos en inglés, o la inclusión entre
las tomas dedicadas al Instituto Alfredo Vásquez Acevedo, de un salón de clase en el
que se está enseñando dicho idioma y en el que se ve a un estudiante que escribe en
el pizarrón: “Uruguay is an American Democracy” (Uruguay es una democracia
americana).
¿Es este el mensaje que Preston quiso dar, más allá del prolijo registro de las
ya desfallecientes actividades de los simpatizantes nazis? Para responder esta
pregunta deberíamos tener un conocimiento acabado de todo el material y sin duda,
mayor información sobre las impresiones que este corresponsal recogió de nuestro
país.
Para finalizar, un apunte casi obvio: se afirma, y con razón, que las
fotografías nos dicen tanto o más sobre el fotógrafo que sobre lo que éste elige
fotografiar. Ese parece ser también el caso de Preston. Extrañamente, en un país tan
apasionado por el fútbol, no hemos encontrado ninguna toma que tenga a dicho
deporte como tema. Ciertamente no era una pasión en Estados Unidos y seguramente
tampoco lo era para Preston. Y un comentario sobre algo que aparece en varias
fotos: la presencia de afrodescendientes relacionándose con gente “blanca”.
En una de las fotos, que
incluimos en esta página, Preston
sigue, a un típico café Montevideano, a
un sujeto (de lentes y de frente) que es
funcionario de la Caja de Jubilaciones
(aparece en una toma realizada en
dicha oficina, trabajando). El anónimo
personaje comparte una mesa con
otros parroquianos, entre ellos un afrodescendiente.


¿Mera casualidad? ¿O,
quizás, una manera de mostrar un Uruguay de “cercanías”, en una escena
17 LIFE, 21 July 1941, “Letters to Editors”, p. 2.
impensable por entonces, en el Sur de los Estados Unidos? Lo mismo podría decirse
de otras dos fotos del Hospital Pereira Rossell, donde hay un grupo de varias madres
con sus bebés en brazos, entre ellas varias afro-descendientes.
5. Reflexiones finales, o sobre cómo repatriar el patrimonio fotográfico nacional
que está fuera de fronteras.
La brevedad de esta ponencia no nos permite analizar la totalidad de los
temas y las características de las fotografías que nos ocupan, y nos disculpamos por
ello. Importa ahora hacer un último señalamiento. Parece innecesario abundar sobre
el valor histórico de las fotos tomadas por Preston en Uruguay y, en consecuencia,
sobre la necesidad de que el país haga un esfuerzo por obtener copias en alta calidad
para que puedan ser consultadas y utilizadas por los investigadores y el público en
general. ¿Es esto posible, desde el punto de vista jurídico y económico? No soy la
persona indicada para opinar sobre el tema, pero sí creo que debemos hacer el
esfuerzo de reflexionar y trabajar al respecto.
Resulta obvio decir que
hay otros muchas colecciones y
repositorios en el extranjero que
custodian fotografías de mucho
interés para nuestra historia. Uno
de ellos, por ejemplo, es el
archivo fotográfico de la
Biblioteca del Congreso de
Washington, D.C., Estados Unidos,
al que pertenece la foto que
incluimos en esta página, y que muestra a los cuatro integrantes de la delegación
uruguaya al Congreso Financiero Panamericano realizado en Washington, D.C. en
1915. De izquierda a derecha: Pedro Cosio, Carlos María de Pena, José Richling y
Gabriel Terra.


Pero otro tanto podríamos decir de muchos Archivos europeos o de la región.
La tarea de ubicar las fotografías y la información que las acompaña es trabajosa y
costosa. Solo puede ser emprendida por “asaltos” sucesivos, en el marco de
proyectos de largo alcance, que cuenten con el debido respaldo económico y de
recursos humanos especializados.
El objetivo de este brevísimo texto estará más que cumplido si el mismo
contribuye a generar un debate en torno a este tema.

Extractado de la ponencia de

Ana María Rodríguez Ayçaguer  Licenciada en Ciencias Históricas (FHCE, UDELAR), Profesora Agregada del Departamento de Historia
del Uruguay (FHCE, UDELAR).


Regresar a Enlaces Uruguayos